El escenario actual está muy crispado, algunos plantean que así se desenvuelven las democracias, otros muestran su preocupación de la inestabilidad social. Sinceramente creo que si bien existe una crisis, ésta no ha llegado a niveles alarmantes; nadie sensato sostiene que deban intervenir los malditos milicos o que una revolución comunista inundará la calles, de hecho, el petitorio estudiantil es de carácter legalista y es bien poco revolucionario a mi modo de ver, pero tienen opciones de obtener réditos si elaboran articuladamente sus petitorios y si no se dejan llevar por la fútil tentación del caudillismo, que tantas veces a roto ejemplares movimientos civiles.
Siempre septiembre ha tenido una carga simbólica muy fuerte, ya saben, todo aquello de las fiestas patrias, el golpe y otros golpes anteriores. La historia de Chile la han hecho los milicos, nos guste o no, su planificación es nuestro orden actual, su constitución, la educación, la salud, la previsión; ellos la avalaron, ante este orden casi digno de Sísifo, qué nos queda para nosotros, simples ciudadanos, existe realmente una opción, algún vislumbre, aunque sea mínimo para desarraigar esa profunda raíz militar en Chile, si es por convicción, obvio que sí. Me encantaría ver desarmados a esos conchesumadres que detentan todo el poder armamentístico, añoro ver caer ese poder para que nunca más tengan siquiera la oportunidad de pensar en joder todo otra vez. Si este país no avanza hacia algo realmente significativo es gracias a la siempre inoportuna acción del Ejército.
Siempre septiembre ha tenido una carga simbólica muy fuerte, ya saben, todo aquello de las fiestas patrias, el golpe y otros golpes anteriores. La historia de Chile la han hecho los milicos, nos guste o no, su planificación es nuestro orden actual, su constitución, la educación, la salud, la previsión; ellos la avalaron, ante este orden casi digno de Sísifo, qué nos queda para nosotros, simples ciudadanos, existe realmente una opción, algún vislumbre, aunque sea mínimo para desarraigar esa profunda raíz militar en Chile, si es por convicción, obvio que sí. Me encantaría ver desarmados a esos conchesumadres que detentan todo el poder armamentístico, añoro ver caer ese poder para que nunca más tengan siquiera la oportunidad de pensar en joder todo otra vez. Si este país no avanza hacia algo realmente significativo es gracias a la siempre inoportuna acción del Ejército.
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